La ilusión de un espejo roto

La ilusión de un espejo roto
Y pensaron que sabían lo que veían. Pero sólo era un reflejo

martes, 4 de febrero de 2014

Miras a tus pies y ves la misma escoria de siempre. Nada nuevo. Nada importante. Basura. La pateas para apartarla de tu camino. Pero parece que no se quiere mover. Miras atrás y ves la misma escoria de siempre. La misma escoria que se niega a apartarte de tu camino.

lunes, 3 de febrero de 2014

Niebla. Sombras. Vacío

Ante mí se nubla. Pero aún así, nunca lo había visto tan claro. Se nubla el mundo. Se nubla mi vista. Se nublan los rostos de esas personas que "me querían". Se nublan los rostros de esas personas que "me odiaban". Nada. Ya no queda nada. No queda absolutamente nada de lo que había antaño. No queda un sólo recuerdo. No queda una sola palabra. Una sola voz. Me vuelvo un fantasma. Una sombra que camina sin rumbo. Si ninguna dirección. Un fantasma vagando en busca de un significado. De un sitio al que pertenezca. Pero poco a poco, va viendo que en realidad, no pertenece a ningún sitio. Va dándose cuenta de que sobra de todas partes.
Poco a poco voy dándome cuenta de que sobro. No hay un sitio para mí. Mi vista se nubla, pero ahora está todo claro. No pertenezco a este mundo. No pertenezco a ningún sitio. Sobro en esta existencia. En todas partes. Sobro y ya está. No encajo en ningún sitio. Un puzle completo y yo sin lugar.
Llevo tanto tiempo sin pertenecer a un lugar, que ahora no encuentro mi sitio. Siento que sobro vaya a donde vaya. Tanto tiempo intentando llenar un vacío. Un vacío que no se llena. Un vacío que cada vez es mayor. Un vacío que absorbe todo lo que me rodea. Un vacío que me arrastra.

domingo, 2 de febrero de 2014

Pensais. Creeis saber. Pero en realidad no tenéis ni puta idea. Creeis que podeis cambiarlo. Que podeis entenrderlo. Pero es mucho más profundo de lo que vuestras pequeñas cabecitas puedan llegar a imaginar. Va mucho más lejos que una simple tontería. Va mucho más lejos que una mala cara, una mala respuesta. Creeis que podeis llegar a entenderlo. Pero no, es demasiado simple para lo lejos que buscais. No es tan difícil de entender. No es tan difícil de aceptar. Pero os empeñais en darle vueltas y vueltas y vueltas y más vueltas. No tenéis ni puta idea. Realmente no. Pensais que podeis llegar a saberlo todo. Pensais que podeis llegar a conocer todas las partes. Pensais que podeis llegar a conocer mis más oscuros secretos. Pero no es así. Y eso no os gusta. Quereis tener siempre el control. Pero ya veis, no es así. Hay cosas que no podeis conocer, ni controlar. Hay cosas que se os escapan. Y que nunca llegareis a tener.

domingo, 26 de enero de 2014

Frío

Iba caminando tranquilamente por la calle. Llovía, pero no le importaba lo más mínimo. De hecho, le encantaba. No era una lluvia fuerte, este tipo de lluvia que te agrada. Sentía como le mojaba la cara mientras caminaba. Su chaqueta había perdido totalmente su color original y era unos tonos más oscuros. Estaba empapada. Hacía frío también. Es lo que tiene el invierno. Pero esto tampoco le importaba. Ya no sentía absolutamente nada. En ninguno de los aspectos que os podáis imaginar. No sentía el frío. No sentía temor. No sentía ni siquiera su propia existencia. Es posible que, realmente, ni siquiera sintiera la lluvia en su piel. Siguió caminando por la acera. En un punto se desvió del camino. Era una suerte vivir en un pueblo pequeño con un bosque a 5 minutos de la salida. Entró en el bosque, rozando lentamente con la yema de los dedos los troncos de los árboles. Algunas ramas bajas dejaban caer la nieve al contacto con su cuerpo. Finalmente llegó al río. El punto en el que estaba del río dejaba una caída leve hasta el agua. Se sentó en el borde, dejando colgar las piernas. Las balanceaba. En un instante, desapareció totalmente. Perdió toda la consciencia que le quedaba de su propio ser. Cuando la encontraron, tenía escarcha en las pestañas.
 

domingo, 19 de enero de 2014

Tic-tac

Tic-tac. Silencio. Tic-tac. Unos pasos. Tic-tac. Golpe sordo. Tic-tac. Grito. Tic-tac. Pasos a lo lejos. Tic-tac. Rojo carmesí. Tic-tac. Silencio.

jueves, 16 de enero de 2014

Se puso en pie. Empezó a hablar, aunque aún le temblaba la voz. Poco a poco fue tomando fuerza. No es que fuese un gran discurso, no es que fuese una gran narración. Simplemente era lo que pensaba. Lo habían pisado, lo habían martirizado, lo habían menospreciado, pero, por última vez, se levantó. No les recriminó a los que le habían tirado al suelo. Ni a los que no le habían ayudado a levantarse. No les recriminó nada  nadie. Solamente se recriminó a sí mismo no haber tenido valor para hacerlo antes. No haber tenido valor para enfrentarse a sus miedos. No haber tenido valor para pararles los pies a esos hijos de puta que no paraban de meterse con él. Pero al fin lo tenía. Todos ellos se encontraban ahora a sus pies. Temblaban como hojillas en medio de un huracán. Cuando terminó su discurso, sonrió. Después todo fue un gran estruendo. Ruido, gritos. Finalmente, calló. Un montón de cuerpos amontonados, unos sobre otros, un gran charco rojo. Un amasijo de carne y lágrimas.
Al fin y al cabo no son las armas las que matan, sino las personas. Algunos están muertos por dentro y cometen estas locuras.

lunes, 6 de enero de 2014

Y miras atrás y te das cuenta de que esas personas que supuestamente te conocían, que se suponía que sabían como eras, no tenían ni puta idea. Me he dado cuenta de que personas con las que traté mucho, mucho contacto, muchas conversaciones, muchas cervezas encima de la mesa, compartiendo la misma botella, sólo han sido capaces de ver la parte más superficial de mí. Sin embargo, parece que hay personas que con una sola mirada han sido capaces de ver mucho más profundamente dentro de mi ser que las otras.
Me decepciona que esas personas no sean capaces de verme realmente, aún después de tanto tiempo. No he cambiado a penas, al menos en lo más básico. Hay una parte de mí que no tiene nada que ver con lo que yo era antes, pero esa no importa en este aspecto. En lo más básico, en lo profundo de mi ser, sigo siendo la misma. Pero TÚ no me conoces, al menos parece que no me conoces. Sigo siendo exáctamente la misma persona que unos meses atrás, así que eso quiere decir que no me conocías. Habláis de mí, me criticáis, me tratáis de dañar, pero sin saber quién soy. Y yo os pregunto, ¿acaso sabéis quién sois vosotros? ¿Acaso sabéis quién son vuestros amigos? ¿Acaso conocéis a la persona que está a vuestro lado? Ellos no sé, pero estoy segura de que TÚ no, porque si no has aprendido a conocerme con todo lo que pasamos, no vas a poder conocer a nadie más allá de la imagen que TÚ quieras tener de esas personas.